56.- Ojalá tuviera el dinero

De nuevo después de 29 años he visto por la tele el autobús de la guardia civil destrozado en la plaza de la República Dominicana, y después de 25 años me ha dado un vuelco al corazón. Me ha pillado por sorpresa la brutalidad del recuerdo y de forma inesperada he revivido cómo me sentí cuando lo vi por primera vez a mis 11 años. Recuerdo como de niña me impactaron esos hierros retorcidos que salían en la tele de lo que quedaba del autobús, y el saber que allí había ido personas sentadas.

Sin buscarlo, ni quererlo, me ha invadido como me sentía cuando era una niña que vivía en una colonia militar y lloraba todas las noches al dormirme porque pensaba que me pondrían una bomba bajo mi cama y todo saltaría por los aires. Yo era una niña que no le tenía miedo a los monstruos porque le tenía miedo a ETA. A esa ETA encapuchada con una serpiente mortal y venenosa que hacía volar las casa cuarteles llenas de niños. En una fracción de segundo he vuelto a revivir mi desesperación cuando volvía del cole, veía los lazos negros en los balcones de las casas y corría como loca a casa pensando: ¿Será mi padre?

He recordado cuando cada vez que subía al coche y mi padre arrancaba el motor cerraba los ojos esperando que me explotaran las piernas. Toda esa congoja, todo ese temor infantil ha vuelto a mí. Toda esa angustia se me ha metido de golpe en el pecho ahogándome, ha vuelto desde la profundidad de mi mente esa sensación de terror que llenaba mi vida siendo chica. Hoy he revivido la tristeza profunda, la desesperación y el alivio cuando me enteraba que el padre de un compañero del cole había sido asesinado por ETA y el mío seguía vivo.

No sé el motivo pero este atentado de Santo Domingo lo recuerdo perfectamente. Se me quedaron grabados los cristales rotos de las casas, la gente herida gritando, las manchas de sangre y el autobús destrozado que veía en la tele. Años después leí que en el autobús iban chavalines que habían entrado en la escuela de la guardia civil y les llevaban a hacer sus prácticas. Llevaban sólo meses en la Benemérita. Hoy he querido recordarlos, he buscado en intenet y he visto sus fotos con sus caritas jóvenes en blanco y negro, sus ojos mirándome desde el pasado y he pensado en sus madres.

Han soltado a Inés del Río, cuentan porque las leyes estaban mal hechas, no se qué rollos de la legalidad y de ser iguales ante la ley y yo sólo pienso en esas madres, me resulta automático ponerme en su lugar y sentir cómo les quema las entrañas al saber que la asesina de su hijo, la que les segó la vida, la que les redujo a fotos en blanco y negro en una noticia en internet, podrá disfrutar tranquilamente de la suya como si ya hubiera cumplido con su penitencia y estuviera en paz.

Y tantos años después me vuelve un pensamiento que de joven ocultaba avergonzada porque me llamarían facha o extremista si lo compartía. En aquella época yo era hija de militar y las noticias lo decían claramente cuando se escribía "ha muerto 4 militares y dos inocentes", mi padre no era inocente, como los demás cuerpos del estado, policia, guardía civil, militar, era culpable porque el estado les pagaba para dar su vida por la patria y si ETA tenía que asesinar, pues ahi estaban ellos para ser el blanco natural por su profesión. Hoy, en cambio, creo que porque la sociedad ha cambiado, ha madurado y piensa de otro modo, o porque me importa un pito lo que piensen de mí, comparto con vosotros mi más ocuro deseao que aún albergo en mis tripas llenas de odio: Ojalá tuviese miles de millones para poder contratar a los mejores asesinos del mundo y que acabasen uno a uno con todos los etarras.

Me regodeo pensando como la mira telescópica del arma les apunta, siguiéndoles y les dispara con puntería en la frente, de pronto brota sangre de un orificio y el etarra cae muerto. Así uno por uno, poco a poco los voy matando, no soy la ejecutora pero soy la voluntad. Son asesinados como ellos han hecho tantas veces, y sienten el terror porque saben que tarde o temprano serán matados. Los exterminaría de la faz de la tierra sin piedad.

Ojalá tuviera el dinero. Y si al final me pillaran, no habría problemas porque tendría buenos abogados para recurrir al tribunal europeo de los derechos humanos de Estrasburgo.

55.-Fiesta Ochentera

¡Qué ilusión! ¡Estoy súper emocionada! Por fin, tras muchísimo tiempo alguien nos invita a una fiesta que mola. Una súper fiesta de los años ochenta. ¡En un ático! Rock y alcohol viendo las estrellas… Bueno, bueno, en realidad rock... en los ochenta había mucho pop, y muchos que cantaban en falsete. Una fiesta con gente más joven que nosotros, más moderna, más guapa, más enrollada, más de todo…

Vamos, como debimos ser nosotros hace muuucho, muuuucho tiempo, cuando nos relacionábamos, salíamos todas las semanas, teníamos amigos que no eran padres de otros niños y hablábamos de cosas distintas a los deberes del cole. Antes de que llegaran los cumpleaños infantiles, los parques de bolas, las horas muertas en los columpios y esperando a que terminen las puñeteras extraescolares. Antes… En aquellos tiempos en los que aún no era la "madre de", cuando era sólo Susana…

Para esta fiesta mis cuñados que molan un montón se han acordado de nosotros. ¡Es la caña! Y nos han invitado a su cumple ochentero. Van amigos íntimos, un primo, su novio y nosotros. ¡Qué guay! ¡Qué guay! Me encantan mis cuñados, tienen sus cosillas, no voy a hacerles la pelota porque nos hayan invitado, o sí, pero me encanta como son, sobre todo me encanta que, como lo diría, vivan su vida tan honestamente. Pasando de las gilipolleces que nos importa a los demás y no dejándose llevar por las tonterías que imponen los demás y la sociedad. Ellos hacen las cosas como las sienten y punto. ¡Hurra por ellos!

He buscado por internet para ver cómo iban los de los ochenta: ¡Por Dios! ¡Qué horteras! Hombreras, calentadores, mallas brillantes, volantes, puntillas, lazos, pelos cardados… Ufff, voy corriendo a mi armario y reviso mi ropa. Nuca me había fijado que es muy del siglo 21. De mala calidad pero al último corte de moda. Ya me gustaría que fueran buenas y poder comprarmelo todo en Serrano, pero me conformo en comprarmela en mi querida Fuencarral, porque para qué gastarme el dinero en marcas, si al año siguiente se ha pasado de moda y ya no me va a gustar…

Bueno, voy a tener que acercarme al chino a ver si hay algo que me pueda valer. Tras una hora echándome laca para convertir mi corte asimétrico del siglo 21 en un cardado de los ochenta me doy por vencida. Soy una tía de mi tiempo, me he esforzado mucho para lograrlo y este pelo con alisado japonés no hay quien lo carde. Tiro la toalla, los cardados no son lo mío. He localizado unas mallas y una especie de vestido fusia que no se si parece de los ochenta, pero pega con unas manoletinas cutres de plástico que tenía guardadas de otro disfraz. Esto, más un collar de muchas perlas falsas, muchas pulseras horrorosas que no se para que guardo, unas gafas gigantes de plástico, sombrero brillante y boa que pierde sus plumas también fúsias y … ¡lista! No sé si esto parece de los ochenta, pero disfrazada voy, aunque no sepa de qué.

Mi marido ha decidido ir de joven normal de los ochenta, con unos vaqueros, una camisa y unas Adidas viejas de aquella época que aún conserva por nostalia. Hemos buscado una peluca a lo afro en el chino, pero solo la hemos encontrado azul. Así que es un chico normal de los años ochenta azulado.

Llegamos a la fiesta y… ¡Pero bueno! ¿Estos son disfraces de los ochenta? Creo que estos han debido tener un problema similar al mío. Parece que el novio del primo va de Heavy, pero vaya birria de Heavy, en mi época los Heavys llevaban unos pantalones ajustados llenos de mierda, unas camisetas negras asquerosas y unos pelos largos con kilos de grasa. Y este va hecho un pincel, y por muy heavy que quiera ser, se le ve de lo más… ¡metrosexual! Es que uno no puede ocultar lo que es. ¡Anda que el otro! ¡El primo! ¿Pero de que va? ¡De pijo dice! Pero, ¿pijo de qué tiempo? De los pijos de los hombres G. Ni de coña. Con esa barbita de dos días perfectamente conseguida, ese corte de moda y las patillas perfiladas al milimetro. Ummm, estoy segura que este se ha echado una cremita más cara que la mía. No se parece nada a los niños pijos que yo conocí.

¿Y la amiga? ¿De qué va? De granjera… Esto sí que no lo entiendo… ¿Y el marido? De enganchado a la tele. No estoy segura de que existieran en los ochenta los de ese tipo.

¿Y mi cuñada? ¡Dice que de Madona! Vaya madona la pobre con el brazo en cabestrillo. La verdad es que es de los más animada, porque la han operado hace nada y ahí está montando una fiesta en su casa. Madona, Madona, no parece ni en pintura. Si, lleva unas mallas negras, y una camisa muy chula, pero vamos, para parecerse Madona de aquella época, le faltan algunas cruces, muchas puntillas, algo de pelos rizados, mucha pintura en la cara y algunas lorzas, que yo le presto de las mías encantadas, para que se las ponga y parezca más jamona como la Madona de los años 80. Esa que aún no tenía a musculatura marcada. Mi cuñado creo que directamente ha pasado… Porque va de baloncesto… ¿O es qué no lo pillo?

Bueno, pues… ¡Estoy nuevamente encantada! Porque voy como todos los demás, como me ha dado la gana. ¡Qué bien lo vamos a pasar! La verdad es que se está muy a gustito entre esta gente. Y la música, esa sí que es de los ochenta… Bueno, alguna se cuela de los noventa. Pero es buena, buena, buena. Además que recuerdos… Yo bailaba estas canciones con quince años cuando me colaba en la discoteca.

¡Qué tiempos! Nos vamos a la terraza ¡Qué maravilla! Hace una noche estupenda. Y se lo han currado de lo lindo. Una mesa llena de cosas buenísimas, que han guisado ellos mismos. Han logrado un ambiente súper agradable y han llenado todas las paredes de posters de los ochenta. Además han puesto unas mesas muy bonitas; una en el centro para apoyar las copas y otra japonesa de teca llena de chuches. Un sitio ideal con gente especial. No somos mucho, somos los justos.

Parece que todos estos ya se han tomado alguna copa, así que hay que ponerle pronto a tono. Pasaré directamente a los copazos saltándome los refrescos. El primo me ayuda a ponerme a la altura de alcohol en la sangre, y me pone los cubatas. ¡Venga! Vamos a la par… Uno tú, otro yo. ¡Ya! ¿Nos lo bebimos? ¡Pues otro!¡Y otro! ¡Otro!¡Otro! ¿Cuántos llevamos? Anda… ¿Ahora fumamos? Venga, yo no sé fumar, pero por una noche… Vaya… ¡Esto está rico! ¡Qué raro a mí no me gusta el tabaco! Caladita va y caladita viene. ¡Una para ti! ¡Otra para mí! No sé ni de lo que hablo, me gusta mucho lo que me dicen, creo que debe ser muy interesante, y también debe ser muy divertido, aunque ya ni me entero no dejo de reír como una loca… ni de bailar, ni de meter el pie en un desagüe que tienen mis cuñados en la terraza, ni de darle patadas a una cosa que hay por el medio, parece una mesa pero es que ni la veo… tengo la cabeza como en una nube… Veo a la gente borrosa, como entre niebla…

¡Qué bien! No soy la única que mete el pie donde no debe, parece que la amiga también… y los primos… y mi cuñado . Me parece que al final se lo ha cargado. ¿Dónde anda mi marido? Allí está con su rodilla chunga, a pero ahí está tan feliz… ¿Cuántos gin-tonics habrá bebido este? Que luego tenemos que irnos en coche para casa… ¡Pero qué más da! ¡Viva la fiesta ochentera! Mis cuñados se echan un baile de esos que solo ellos saben hacer. No sé cómo leñe uno puede menear el cuerpo así de bien. A ver… voy a probar, ¡Coño! ¡Un tirón! Bueno, mejor paso de bailecitos raros, lo mío es paso para un lado paso para otro. Y nos volvemos todos locos dando saltos con el “I will survive”, cada uno sintiendo con emoción desmedida quizas por los efluvios del alchl poque es un "survive" total.
¡Y llegan las fotos! Que no falten las fotos para subirlas al Facebook, quiero que todo el mundo vea que aún me invitan a fiestas guapas. Venga, fotos, con peluca, con sombrero, con boa, con gafas, sin gafas, sin peluca, sin gafas, todos juntos, separados, ahora unos, ahora otros…¡Nos encantan las fotos!

Jolin, todo me da vueltas… Parece que no soy la única… Parece que hay alguien mal… Alguien ha caído… demasiado beber, demasiado fumar…Parece que tiene un amarillo… ¿Qué coño será un amarillo? Vaya, parece que todos han tenido un amarillo… Pues yo he tenido relaciones amorosas con roca, pero con un amarillo nunca… Parece que se han encerrado en el baño…¡Ay cuñada! No abras la ventana del baño, no vaya ser que veamos algo que no queremos… Pues la abre… ¡Aggg! Ah, no, menos mal, solo vomitera… Lo normal… Lo bueno es que esta noche no soy yo la de la vomitera… ¡Prinperan! ¡Prinperan! Hay que darle prinperan. Que tienen el del gato. Bueno, pues si al gato le va bien al primo también.


El pobre primo se ha puesto malito. Pensé que íbamos al mismo ritmo… ¡Alá! Chicha rabia puedo beber y fumar más que él. Vaya si soy una mami enrollada. Dejamos al primo con su mundo dándole vueltas y la palangana en el sofá, y los demás nos hacemos piña en los sillones de la terraza. Es hora de confidencias… ahora viene lo de los secretos y poner verde al que falte…

-Pero, ¿Quién ha roto mi mesa japonesa?
Ostras, ¿eso era lo que yo andaba dando patadas? Es que andaba por el medio. Laralaralirto… pio, pio que yo no he sido…
-Creo que Susana. Joder… ¡Chivato! ¡Chivato!
-Ehhh, ¿siii? No me he dado cuenta…
-Pues le faltan todas las tablitas
-Jooo, de verdad que ni me he enterado. No te preocupes te la encolo. Yo siempre he sido muy manitas. Mis padres me decían “manitas de plata”. ¿O eso era lo contrario?
-Me habéis roto mi mesa japonesa.
-Vamos tía , no te repitas que es muy cansino para mi cabeza, y te juro que me va a estallar…

Vaya plan. Me he cargado la mesa. Menos mal que la amiga ha confesado que también le dio patadas. La culpa repartida se lleva mejor. Encima no puedo irme a la francesa, porque mi marido está borracho tumbado en e sofá de la terraza y tapado con una mantita amorosa. Y es él el que tiene que conducir. Yo tampoco estoy en condiciones de coger el coche, ni nadie según parece. De aquí nadie se mueve. Los pobres anfitriones como ven que no pueden echar a sus malogrados invitados nos reparten más mantitas y nos medio dormimos en la noche madrileña deseando que no termine la fiesta ochentera.

53.- Quiero ser como las Femen y enseñar las tetas con una corona de flores


7:00. “El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, mantiene que en España "los salarios no están bajando. Él considera que lo que está produciéndose es una "moderación de las subidas". Así lo ha manifestado ante el pleno del Congreso ante la atónita mirada de los diputados de la oposición y en respuesta a la pregunta que le ha dirigido el líder de Izquierda Unida, Cayo Lara
-Joder…  ¡Que cabrón!. Así que cobrar un 7% menos es moderando. ¡Claro! Seguro que su salario continúa tan alto como siempre. – Pienso mientras abro los ojos cabreada y me despejo del maravilloso sueño  que tenía hasta que me despertó el jodido Montoro.
-Debería poner música en lugar de noticias, pero me perdería el estado del tráfico. – Pienso para mí mientras me arrastro por el pasillo a por mí café reanimador.
-Lo triste es que estos señores ya pueden decir misa que yo ya no me creo nada – Medito mientras me lavo la cara y los dientes. – Por ejemplo ya nadie se cree eso de que estamos saliendo de la crisis. Que está mejorando la macroeconomía. ¿Pero qué cuentos nos meten?  Estos tipos se han sacado de la manga ese palabrejo y se han quedado tan contentos. ¡Pero si miras alrededor y está todo fatal! Conozco tanta gente que ha perdido su trabajo. .. Antes oías que a alguien le iba mal. Ahora sabes que tu vecino está mal, que a tu tío le va fatal al negocio, tú prima no puede pagar la universidad, las mamas del cole se las ven y desean para conseguir los libros de texto, la tienda al lado de tu casa cerró porque no vendía, ¡pobre! ¡Pero quien tiene dinero para comprar ningún delicatesen!, a tu amiga le pagan en el empleo nuevo 600 euros por trabajar ocho horas, aunque su contrato es de cuatro y a ese con el que tomabas la tapa del Domingo lo perdió todo; la casa, el coche y la mujer que no soportaba más su amargura.
-Lo peor es que en tu entorno ya va todo muy mal. Te sientes en la cuerda floja. Cada vez más cerca. ¡Podrías ser tú el próximo! ¡Perfectamente esto me podría pasar a mí!.  Ves cómo todos van cayendo y te quedas esperando que llegué tú hora, preguntándote, ¿llegaré a Navidades? Y  cruzando los dedos para que otra vez sea el del al lado…
-“El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha mejorado ligeramente sus previsiones sobre el crecimiento de la economía española este año y el que viene, pero ha empeorado levemente la evolución del paro para los dos ejercicios, ya que no bajará del 26,7%.”
-Yaaaaa, si sube el crecimiento pero también sube el paro, yo no entíendo nada de estas cosas, pero para mí esto solo puede significar que hay unos cuantos que se están llenando los bolsillos, mientras muchos pobrecitos están quedándose en la cuneta.  La historia se repite, de nuevo hay ricos que hacen lo que les viene en gana y pobres miserables que sufren…
¡Qué gran decepción! Yo que creía que estaba viviendo en una sociedad encaminada a la igualdad de las personas,  al bienestar social y a vivir con dignidad. Pero parece que  volvemos a lo que siempre ha pasado en la humanidad, en todos su siglos de existencia; volvemos a la diferencia entre clases, a la brecha profunda entre los que tienen y los que no. De nuevo el poderoso organiza según su conveniencia  y los demás se joroban.
-“Los llamados presupuestos de la recuperación son también los del incremento de la asignación para los partidos políticos. La dotación de los Presupuestos Generales del Estado de 2014 para la financiación de las formaciones, correspondiente al Ministerio del Interior, se incrementará un 27,9% con respecto a este año.”
-¿Pero qué mierda es esta? Perdón por la palabrota, pero es que no me lo puedo creer. Como es posible que con la que está cayendo tengan la desfachatez de subir los presupuestos a los partidos. Jooderr, me he corrido la raya del ojo con esta noticia. ¡Pero cómo pueden subirse la asignación! Quizás es porque como ya no van a usar dinero negro para financiarse han decidido concederse más dinero público.

-“La lucha feminista de las activistas de Femen ha llegado al Congreso cuando tres mujeres con el torso desnudo han interrumpido al ministro Gallardón durante la sesión de control al Gobierno al grito de "aborto es sagrado", entre un gran revuelo y la sorpresa de los diputados.”
-¡Jajaja!¡Qué pena no haberlo visto! ¡Me hubiera encantado ver como a Gallardón se le salían los ojos por los pechos de las Femen cuando gritaban por sus derechos!
-“Dos marcas de imagen de las feministas del femen son realizar sus protestas con el pecho desnudo y llevar en la cabeza una corona de flores y entre las metas que persigue el grupo, hacen alusión a denunciar y protestar frente a "todo tipo de violencia" contra la mujer;”
-Vaya, me gustan estas del Femen. Tienen estilo,  diría mi abuela.
-“La universitaria ucraniana Anna Hutsol fundó la organización en Kiev en 2008 bajo la premisa de combatir contra "tres enemigos mayores": la explotación sexual, las instituciones religiosas y las dictaduras”
-¡vaya! Pero si estoy de acuerdo… Es que yo soy muy feminista, aunque nunca lo he demostrado.
-“El Femen conciben el desnudo como un arma revindicadora de los derechos de la mujer”.
-Ummm. Ummmmm…..
- Oye, maridito, despierta que tengo algo importante que contarte.
-¿Ehhhhh?¿Ya es la hora? ¿Qué hora es?  ¡Pero si no son las siete!. ¿Qué es tan importante?
-Pues mira…., ummmm… es que he pensado que me voy a hacer del Femen.
-¿Eh?¿ Femen?
-Sí, sí. Las feministas. Las del congreso… Y si me despiden pues me quedo en tetas en el trabajo para revindicar que no estoy de acuerdo  y así quejarme.
-¡Joder! ¡Qué dices!  Bueno… , yo que tú me pondría ya en tetas,  a ver si así tu jefe no te despide.
 -Ostias, pues es verdad…

Si te gusta publicame.

53.-Gracias doctora


Doce y media, y estoy flipando mientras escucho la conversación por teléfono de la doctora de cabecera.

He estado esperando una hora y media a ser atendida, pero no puedo negar que he estado muy entretenida. Lo de ir al médico es como viajar por el mundo; he compartido sala de espera con algunos abuelillos, pero sobre todo con todo tipo de señores de todas las nacionalidades del mundo: Los hay asiaticos, africanos, sudamericanos...

Me calló muy bien la negrita que se sentó a mi lado porque no paro de explicarme cómo funciona esto de los médicos de cabecera; qué doctor atiende rápido, cuál se eterniza, quién pasa de los pacientes y cuál se preocupa mucho, aportándome información muy valiosa que le agradecí profundamente. El chino de enfrente bromeaba con la mujer. Me parecían muy buena pareja. Y el de mi derecha estaba callado y  con cara de malas pulgas. A este, ummm, yo diría que era ecuatoriano, no le ha hecho mucha gracia esperar tanto tiempo. Pero entonces entró en la sala de espera una pareja que me disgustó bastante, aunque yo intento no ser racista, no lo puedi evitar porque el machismo no lo soporto, aunque forme parte de una cultura o de una religión, es algo que no toleró absolutamente nada. 

Ella venía cubierta de arriba abajo y estaba embarazadísima. Los observe de reojo y me di cuenta de que tiene cara de niña y es muy guapa, él me parece muy mayor para ella. ¡Es que no lo comprendo! Me parece tan injusto para esas mujeres. Quizás ellas son felices con su modo de vivir, claro, si no conocen otro,  yo lo considero un tremendo abuso por parte de los hombres que han construido desde tiempos reconditos este tipo de sociedades.

Toda la santa vida las mujeres hemos estado sometidas, siempre que han podido nos han pisoteado, infinidades de culturas y religiones. En cuanto una mujer destacaba la quemaban por bruja o la lapidaban. Los siglos han pasado, pero las mujeres seguimos igual. Han mejorado algo las cosas, pero no de todo.  Solo hay que ver que un negro ha llegado a presidente de Estados Unidos, pero no una mujer. El día que lo vea reconoceré que algo habrá cambiado. Lo mismo pienso de la iglesia; me parece muy bonito todo lo que el nuevo papa está haciendo, pero hasta que una mujer no dé la comunión, la iglesia seguirá discriminando a las mujeres.

En esos pensamientos andaba cuando me llama la doctora. ¡Por fin! Entro tan contenta. Después de hora y media, y establecidos lazos profundos con mis acompañantes de sala, por fin voy a conseguir la dichosa baja de mi marido. Ayer le operaron y todo fue estupendamente; Le limpiaron los trozos de menisco roto usando esa técnica tan milagrosa; La artroscopia. Se recuperó perfectamente de la anestesia, y cuando el médico le dijo “Anda”, andó caminito de casa. Ni siquiera le tuvieron que hospitalizar.  La ciencia es una maravilla, la medicina ha avanzado tanto en los últimos tiempos que me parece todo posible. Cuando estoy en el hospital me encanta leer las revistas de nuevas técnicas o tratamientos, porque parecen ciencia ficción, pero lo más asombroso es que son reales.  Ayer vi una especie de araña gigante metalizada con tenazas ópticas-laser, que le ponen al paciente encima y empieza a cortar y sellar; zás, zás, zás y en un pis-pas te ha quitado las lorzas de todo el cuerpo y te ha estirado la papada. ¡Estoy deseando que pidan voluntarios, que me presento para que me dejen echa un figurín!

Ayer fue todo un éxito hasta que llegamos a casa y quisimos repasar el informe de la operación… ¿Pero dónde está el informe? Revolví los papeles, tiré el contenido de mi bolso, las mochilas, los bolsillos, revise dos veces el coche de abajo arriba… ¿Pero dónde está el informe? El dichoso informe no apareció por ningún lado. Intenté recordar que había hecho con él. A ver la enfermera cuando le dio el alta nos lo leyó y explicó perfectamente todo lo que teníamos que hacer. ¿Y luego qué hice? ¿Me lo dio? ¿Lo guardé? ¿Lo tiré?  Recuerdo que no sé el motivo nos entró prisa por irnos. Así que yo andaba por el box  recogiendo mochilas, zapatillas, chanclas, pijamas, papeles, y todo lo que pillé. Hasta miré debajo de la camilla por si acaso… No me quería dejar nada. ¿Pero qué hice con el dichoso informe? Uff, me esfuerzo por visualizarlo, pero no hay manera, no lo recuerdo…
-Hola suegro. Una pregunta, ¿No te habrás llevado el informe del alta de la operación?
-¡Yooooo! ¡Pues claro que no!.

Joooo, ya se lo que están pensando mis suegros: vaya nuera tan desastre que tienen. Pero recogí todo lo demás y llevé a su hijo sano y salvo a su casa.  Esto no es justo. ¿Dónde estará el dichoso papelote?
-Hola cuñado. Una preguntita… ¿No te habrás llevado el informe de alta?
-¡Yoooooo! ¡Pues claro que no!

Otro que piensa en el desastre de cuñada que tiene. ¡Me cachi la mar! ¿Por qué me pasan estas cosas a mí? Mira que le pregunté a la enfermera por este informe varias veces. Lo necesito para pedir la baja de mi marido. ¡Y voy y lo pierdo! ¿O acaso ni me lo dio? ¿Quizás lo leyó y se lo llevó? Recuerdo que nos fuimos sin despedirnos de esta enfermera. ¿Por qué teníamos tanta prisa en irnos? ¡Tampoco lo recuerdo!
¡Qué fustrante tratar de recordar y no poder! ¡Ojalá tuviese más memoria! ¡Ojalá no fuera tan despistada!
-No te preocupes. Mañana lo conseguiré. Iré a primera hora de nuevo al hospital y no pienso irme de allí sin el informe. Me da tiempo recuperarlo y luego ir al médico de cabecera.
-Pues si me preocupo.
Jooooo … ¡Hay que jorobarse! Mañana a ver cómo me apaño.

Me levanto muy temprano para recuperar el informe antes de la cita en la seguridad social. Lo bueno del madrugón es que cuando llego no hay cola para el mostrador del quirófano de día, puesto que casi es aún de noche…
-Mire, es que ayer operaron a mi marido y al llegar a casa no encuentro el informe del alta que debo entregar en la seguridad social para que le den la baja. No sé si es que no me lo dieron o lo perdí. ¿Podrían comprobar si lo tienen?
-Pues por la ley de protección de datos lo hemos tenido que llevar con su expediente a archivo. Y nosotros no podemos sacar ninguna copia. Vaya al mostrador de información a preguntar.

Vale ahí voy. No me pienso ir de este hospital sin el jodido informe:
-Mire, es que ayer operaron a mi marido y al llegar a casa no encuentro el informe del alta que debo entregar en la seguridad social para que le den la baja. No sé si es que no me lo dieron o lo perdí.  He ido a cirugía de día y me han mandado aquí ¿Podrían comprobar si lo tienen?
-Lo siento. Seguro que ya está en archivo. Tienes que ir allí, rellenar una solicitud y solicitar que te saquen una copia.
Vaya, pues voy a archivo. No me pienso ir de este hospital sin el infernal informe:

-Mire, es que ayer operaron a mi marido y al llegar a casa no encuentro el informe del alta que debo entregar en la seguridad social para que le den la baja. No sé si es que no me lo dieron o lo perdí.  He ido a cirugía de día y me han mandado a información. Desde información me han mandado aquí ¿Podrían comprobar si lo tienen?
-Bien, debes rellenar un formulario, poniendo el número del informe, tus datos, los del paciente y la causa de tu solicitud.
-No me sé el número del informe… Lo perdí.
-Bueno, eso puede retrasar la entrega de la solicitud de una semana a diez días.
-¿Quéeee?¡No puede ser! Lo necesito hoy para tramitar la baja de mi marido.
-Ummm, se me ocurre que vaya a traumatología e intente contactar con el cirujano para que le saque una copia.

Ufff, que mierda. No me pienso ir del hospital sin el puto informe de los…
-Hola, muy buenas. Mire, es que ayer operaron a mi marido y al llegar a casa no encuentro el informe del alta que debo entregar en la seguridad social para que le den la baja. No sé si es que no me lo dieron o lo perdí.  He ido a cirugía de día y me han mandado a información. Desde información me han mandado a archivo, y desde archivo a aquí ¿Podrían darme una copia?
-Su informe solo se lo puede dar su médico que llega esta tarde.
-Miré, tengo la cita a las 9:45. Llevo dando vueltas por el hospital desde las 7:30. ¿No podría otro doctor sacarme una copia? No me pienso ir de aquí sin mi informe.
-Lo intentaremos. Pero tendrá que esperar porque los médicos llegan a las 9:00

Espero a por el asqueroso informe de las narices. ¡Por mis huevos hoy no me voy de aquí sin ese informe cabrito!
Entonces a las nueve llega un señor con pinta de médico.
-Enfermera, mi informe…
-Ese médico no es traumatólogo.
Entonces, llega una señora muy estirada y arreglada con un maletín.
-Enfermera…, mi informe…
-No, esa doctora no es traumatóloga.

9:05, 9:10… 9:15, van llegando señores y señoras sospechosos de ser mi traumatólogo. ¡Dios Santo! Quiero mi jodido informe.
Entonces llega la enfermera sonriente con un papelucho, y me lo da con una sonrisa radiante.
-Aquí tiene el informe del alta de la operación de menisco de su marido.
-¿Es este papelucho?
-¿Papelucho?
-Perdón, pensaba que sería algo más… Pero, ¡bien! ¡Mil gracias!¡Mil gracias!

Encima de ser un papelucho está escrito en plan indio americano con el mínimo de palabras posibles. ¡Tanto para esta birria!

Pero bueno, ya estoy en la consulta de la doctora de cabecera, a las 11:30, con el jodido informe de los…. Pero esta buena mujer ni ha mirado el jodido papelucho. Se ha creído a pies juntillas lo que le he dicho y está gestionando la baja en su ordenador.  Estoy por decirle que también me han operado a mí a ver si cuela otra baja de tres semanas para una servidora y descanso de esta mañana de locos que llevo.  

En mitad de la gestión de mi baja llaman al teléfono. Al principio continuo con mis pensamientos, pero de pronto me sobresalta los gritos de esta buena mujer, y no puedo evitar cotillear lo que dice la doctora por teléfono, tengo el derecho ganado a pulso, pienso, puesto que llevo una hora y media esperado y ahora la muy petarda en lugar de darme la baja de mi marido me deja aquí plantada para hablar a grito pelao:

-¡No voy a permitir esto! Esta mujer nació aquí, es española aunque sus padres son chinos… ¡ya!… pero tiene cáncer de pecho con metástasis…  me dice sus hermana que como lleva mucho tiempo sin trabajar ya no le cubre la prestación… ¡Me niego!¡No voy a dejar de darle morfina!... ¡No tiene ni un duro ya te lo he dicho! ¿No se le puede hacer un carnet de algún tipo? ¿De sin recursos?... Algo podremos hacer, ¿no? … ¡Esto no es humano!¡No estoy de acuerdo! … Ya…   Compréndelo... Es que no tiene nada de dinero y está muy enferma… Ya, ya, ya sé que no es culpa tuya. Pero tenemos que ver que podemos hacer. No pienso dejarla así.

No entiendo nada. ¿Qué está pasando? ¿Esto es por la nueva ley de los medicamentos para los enfermos crónicos? De pronto admiro profundamente a esta profesional que se niega a dejar tirada en la estacada a una paciente suya. Nunca me hubiera imaginado que alguien pudiera estar en esa situación. ¿Cómo se puede dejar a alguien tan enfermo de lado? No me entra en la cabeza que estas cosas puedan ocurrir. Todos los días salen en los telediarios casos de estos, pero hoy he sido testigo de la desesperación de los médicos cuando se ven en estos aprietos. Me parece tan inhumano…

¿Es que con la crisis hemos perdido toda la humanidad? ¿Ya nos da igual lo que les pase a los demás? Según el gobierno se ha ahorrado en sanidad, ¿Pero de este modo?

Me he imaginado, que esta mujer podría ser yo. Podría enfermar, tener que dejar de trabajar, no ganar dinero, no poder pagarme ni la morfina para el dolor y entonces me darían de lado. ¿La sociedad ya no podría solidarizarse conmigo porque hay crisis? Espero en esa circunstancia encontrarme una doctora como esta que luche por mí.

-Gracias doctora.
-¿Por qué?
-Por no dejarme en la estacada cuando me pase a mí.

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