14.- Sobrevivimos a la fiesta de pijamas


Las diez y treinta del Domingo y por fin se acaban de ir todos los invitados, Raúl y yo nos miramos, nos sonreímos y nos damos un beso: ¡Hemos sobrevivido al decimo cumpleaños de Iván!

 

Y es que los cumpleaños son una tortura para los padres, o por lo menos para mí.  Y eso que he tomado la firme resolución de simplificar las cosas. ¡Pero con los cumpleaños no lo logro!

 

Primero hay que hacer regalitos a todos los niños de la clase. Ya no sirve aquello de la bolsita de sugus de antaño. Ahora le das un sugus a un niño y te lo tira a la cara diciéndote, ¿pero qué birria es esto?

No, tienes que irte al chino de turno y tirarte horas buscando un regalito que cubra las expectativas y supere o al menos iguale el ranking de los regalitos de cumpleaños. Porque se ha convertido en toda una competición. Así que empiezas a buscar:

-Iván, ¿Qué tal estas gomas de borrar con rodamientos automáticos?

-No..., porque las regaló Luisín

-Vaya, ¿Y estos rotuladores fluorescentes?

-Ya los llevó Pedrito

-Ummm, ¿Qué tal los sacapuntas musicales? uy, se me van de presupuesto, carísimos, carísimos...

-¿Y las caretas por Halloween?

-No mami, el año pasado ya las llevamos...

-Vaya por Dios...

Al final han sido bolis de tinta invisible con luz descubridora. ¡Ha sido la bomba en clase! Estoy segura que la profe me va a odiar porque son ideales para hacer chuletas...

En fin, fase una del regalito de clase superada. Ahora hay que pensar en la fiesta para los amiguitos. Aquí hay varias modalidades: Está la de parque de bolas: Esta no está nada mal, unas monitoras muy agradables se encargan de los niños, de entretenerles, pintarles la cara, darles la merienda, de modo que te olvidas durante unas horas de ellos, luego invitas a los padres a algo y te tiras la tarde esperando a que terminen (como eres la anfitriona queda mal irse...) con la cabeza como un bombo por los gritos y el ruidazo de estos parques de bolas porque no se como lo hacen pero suelen meter 5 o 6 cumples a la vez y por supuesto no tienen un cuarto insonorizado para que la mama de turno se encierre. Al final viene la factura. Bueno la súper factura. Esta es la parte mala de los cumples en los parques de bolas que tienes que pagar la factura con gran dolor de cabeza y bolsillo...

También está la opción de celebrarlo en una hamburguesería, pizzería o algo similar. El inconveniente que te encargas tu de tomar notas a los niños, encargar y recoger la merienda, repartirla, encargarse de la tarta y los regalos. No hay bolas, pero estos sitios suelen tener algún chisme para que los niños jueguen. Es más barato que un parque de bolas pero los padres pringan más y el dolor de cabeza es similar al de parque de bolas porque tampoco tienen cuarto insonorizado donde esconderte.

Luego está la modalidad cumple en un parque al aire libre. En primer lugar necesitas buen tiempo garantizado, y luego tienes que ir a comprar, montar el chiringuito, repartir la merienda, encargarte de la tarta, los regalos, la piñata (que es un cumple campero sin piñata), entretener a padres e hijos con juegos típicos de domingueros estilo pañuelo, gallinita ciega y esos de toda la vida y por último recoger el tenderete que has montado... Lo bueno, no hay que barrer al final porque las migas son biodegradables.

Y la opción que intenté este año con Iván. Fiesta de pijamas sencilla en casa con un par de sus mejores amigos. Me pareció un buen plan, más barato y más tranquila.

El problema surgió cuando dos amigos se convirtieron en seis:

-Mama, pobre Juanito, él también es mi amigo y está muy triste porque no viene...

-Mama, Pedrito está llorando porque es mi segundo mejor amigo y no le he invitado...

Así el sábados nos encontramos con seis amigos más dos hijos a merendar, cenar, dormir y desayunar.

Yo la verdad es que el sábado cuando iban llegando los niños empecé a temer si el domingo seguiría viviendo con mi marido. Yo le miraba de reojo imaginando que se escaparía a mitad de la noche…

La parte de la merienda hasta la cena fue bien. Como vivo en una urba, los niños se fueron a la calle y no me enteré de ellos en toda la tarde (aunque mis vecinos si), no iba mal el plan de momento.

Lo malo es cuando como ya había anochecido, hacía frio, me vi obligada a dejarles pasar a casa. Ya no tenía escusas para mantenerlos en la calle.

Aquí ya mi plan empezó a torcerse...


Porque los chavales se portaron fenomenal, no lo puedo negar. Pero es que hay una cosa que no saben hacer: Es hablar bajito. Y yo no tenía ni idea de esto. Por más que se lo explicaba una y otra vez: Hay que susurrar, mover los labios despacio...

No eran capaces de hablar bajito, cuando quieren expresar algo que les mola sólo pueden gritar, y como estaban todos súper emocionados con dormir juntos pues mi casa era un girigay de gritos, risas y carcajadas histéricas.

Para ser sincera a mi me encantaba porque les veía súper felices y contentos. No me hubiera importado de estar en una casita en mitad de la montaña o algo así. Pero en mi piso estaba un pelín preocupada por mi relación con mis vecinos cuando a las tantas de la madrugada aquellos seguía de esa guisa. Además, ¿cuántas veces pueden 8 niños ir a mear, abrir y cerrar la puerta y tirar de la cadena? Hoy he visto a mi vecina de abajo y se me ha cruzado a la otra acera...sospecho que fue por lo del sábado...

El momentazo cumbre de la fiesta fue cuando abrimos la puerta del salón y los niños vieron tres colchones hinchables gigantes preparaditos para ellos. Esto fue la locura padre. ¡Imaginaros que tentación para ellos! Todos se liaron saltar, rodar, hacer volteretas de colchón en colchón. ¡Estaban fuera de si con la sorpresa!

Finalmente fueron buenos entrando en razón y tras distintas y variadas amenazas, incluida irse en pijama andando a su casa, comprendieron que los colchones eran para tumbarse nada más. Porque lo de dormir... A la una de la mañana aun estábamos con el "niños!! ¡A dormiiiiiiiirrrrrrr! Y todo eran risas y cachondeo. Ufff, seguro que mis vecinos me odian!

Otra cosa que nos hizo un pelín insoportable la fiesta de pijamas fue el madrugón que se dieron los niños. ¿Pero qué niño se despierta por la mañana para ir al cole sin quejarse y sin que haya que llamarle mil veces? Pues el domingo a las seis estaban todos ya despiertos. Y de nuevo, y aunque les intenté enseñar no fui capaz de que hablaran bajito...

Después de ponerles una peli y desayunar, no había manera de contener su alegría desproporcionada. A las 7:30 teníamos ocho niños emocionados de nuevo, felices y contentos pegando gritos como locos en mi piso. A las ocho ya esto era insoportable, yo estaba de nuevo muy preocupada por mis relaciones vecinales o porque apareciera la policía en mi puerta.

Así que Raúl, cual flautista de Amelin, se los llevó a jugar al futbol mientras yo me pegaba toda la mañana limpiando la casa, cocinando y preparando todo para la fase tres del cumpleaños de Iván: Fiesta con la familia.

El domingo por la noche Iván decía que había sido el mejor finde de su vida, y Raúl y yo no podíamos ni pestañear. Pero nos sentíamos agradecidos de haber terminado y mañana ir a la oficina a descansar.

Sin duda algo va mal con nosotros los padres de ahora y los cumples de nuestros hijos.

Estos son desmedidos, nos emociona celebrarlos pero nos pasamos dos pueblos.

Lo que me queda claro es que el año que viene lo tengo que organizar de otro modo, pero ¿de cuál? Ya he probado de todo hasta ahora y ninguno me convence, quizás el año que viene lo celebremos llendonos a las Canarias; muy, muy lejos de todo.



13.- Qué bien me sienta volver al pueblo

¡Qué bien me sienta volver al pueblo!


A la paz infinita, a la calma total, a un silencio maravilloso cuando te despiertas por la mañana.
Sin coches, sin ruidos, sin prisas, sin estrés, sin ciudad...

Me desperté en la casa de mi abuela, y al abrir los ojos lo primero que sentí fue la "luz".
La Luz cálida e intensa del sur. La Luz pintada en la pared encalada del patio.
Sombra y claro profundo, Luz pura. Y poco a poco se me llena el alma y el corazón de luz y calor y me sube un gustito cosquilleándome por todo el cuerpo.

Siempre me pasa esta sensación con la luz cuando duermo en casa de la abuela en el pueblo.
Me acuesto pensando que me despertará a la  mañana siguiente la maravillosa luz de Jaén.
Me encanta volver a Jaén y disfrutar del olor profundo a aceite, de la vista infinita de olivos, de la gente y de la alegría de Andalucía.

Siempre que voy al pueblo me quiero quedar, siempre pienso que esto si que es vivir como Dios manda.






Y esta casa que me trae recuerdos lejanos de la otra casa, la casa andaluza original, la casa encalada.

Cierro los ojos y la veo con la explendida  puerta de hierro forjado, las escaleras de caracol interminables, el patio, el pozo, el jazmín maravilloso de la abuela, los geranios, los barriles llenos de aceitunas machacadas y rajadas, la bodeguita de mi tío y la buhardilla donde jugábamos.

Y nos recuerdo niños; mi prima Bea, mi hermano y yo, muy chicos por la casa corriendo de arriba, abajo por las escaleras, riendo, gritando, felices...

Recuerdo a mi abuela, siempre atareada, siempre de aquí allá, en la cocina guisando; nos hacía unas patatas fritas riquísimas, con aceite del pueblo, nunca he comido otras igual. Y nos ponía gaseosa con unas gotitas de cerveza que nos sabía a gloria y a prohibido.

También la recuerdo atareada con sus preciosos ganchillos y puntillas, o en el lavadero con la ropa.

Recuerdo las flores de jazmines que nos ponía en las habitaciones para los mosquitos, recuerdo su olor intenso e inolvidable como lo impregnaba todo.
Recuerdo las noches en las mecedoras en el patio, viendo las estrellas con mis padres, tíos y primos, descubriendo las sombras de la noche.

Sobre todo recuerdo la alegría de nuestra infancia, pero sobre todo recuerdo la Luz del Sur.


Si te gusta compartelo con tus amigos. Su

12.- Huelga de metro


Qué cansada estoy y aun son las ocho de la mañana. Y voy tarde, como siempre...

Pero hoy tengo una escusa perfecta: ¡Hay huelga de metro!

He descubierto que a nadie le gusta la escusa tipo "es que el niño no había preparado la mochila" , o "no tenia secos los polos y se me hizo tarde", o "me quede hablando con otra mama en la perta del cole ". Estas disculpas no les gusta a nadie y te ponen mala cara. Hay que dar siempre un razonamiento nada maternal, más como diría yo... de currante que padece las dificultades de la ciudad. Por eso lo de la huelga me viene hoy como anillo al dedo.

Ese es el lado bueno de la huelga, el malo es todo lo demás.




Me he tirado esperando en el andén, cargada con mi bolso, mi tartera y el portátil,

veinte minutitos. Tenia un dolor de espalda y más cansancio para el cuerpo...Yo veía como esto se iba llenando cada vez más, y pensaba, "jo, no cabemos todos". Seguro que soy la tonta de turno que se queda fuera. Entra el metro en la estación y se percibe como la gente tensa músculos y se prepara para atacar la puerta. ¡Como no! el metro viene a tope. Todos nos esforzamos por conseguir entrar por la ansiada puerta. Yo ya he desarrollado varias técnicas. Lo mejor es situarse justo enfrente de la puerta, aunque estés lejos. Luego sólo hay que ser hábil, un codazo por aquí, un culazo por allá, y empujando para adelante para adelantar a los que están a los lados. Otra técnica que me funciona muy bien cuando el vagón está lleno a rebosar y parece imposible entrar es ponerse de espaldas y lanzarse sin mirar la cara de sorpresa (u otra cosa, por eso es imprescindible no mirar en esta técnica) de los que te dejan hueco a la fuerza. Este truco es infalible. Siempre te haces hueco. Eso si, siempre apachurras a alguien. La vida es así de dura, jejeje.

Hoy por fin logre entrar tras muchos esfuerzos, y logre meter todos mis bártulos que no eran pocos. Las puertas se resistían a devolverme el abrigo, pero al final lo conseguí.

Entonces se me ocurre ponerme de puntillas para comprobar por mi misma la gente que había en el metro. Parecemos hormiguitas apachurradas. Y cuando he intentado bajar de nuevo los pies descubro que me han quitado el hueco. No podía dejar de estar de puntillas sin pisar a alguien. ¡Pero bueno, quiten sus pies sudorosos de mi espacio vital!

Eso de estar de puntillas cargando con un portátil y una tartera no es nada placentero, os lo aseguro. No lo probéis, no aporta nada para el crecimiento personal... Al final aprovechando una curva usé otro de mis trucos de supervivencia en el metro. Me hice la que perdía el equilibrio, ¡Ay, que me desmayo como una sensible damisela! Y empujé a uno pillándole desprevenido, plante mis pies en el suelo y me agarre como una lapa a una barra. Todo un éxito, un movimiento de lo más preciso. ¡Bien! ¡Estaba salvada!

No se cómo lo hago, pero siempre me hablan desconocidos y me cuentan su vida. Como dice Raúl, como no soy capaz de cortar a la gente, pues se enrollan y enrollan, y yo, escuchando y escuchando, sin saber como parar la charla... Me pasa también con los que me llaman por teléfono vendiéndome algo. Al final termino escuchando toda su charla para nada...pobrecines. Pero voy mejorando, ahora digo a toda velocidad: "disculpe usted, aprecio su trabajo, pero no le voy a hacer perder el tiempo porque no me interesa nada. Gracias. Adios" Y les cuelgo. Eso me va funcionando de momento...

Pero hoy no me ha funcionado con una señora bastante entrañable que me contaba las bonanzas de la huelga, que nos hacia apreciar el metro tan maravilloso que disfrutamos todos los días. Y yo, si, si, es verdad....Que ella estaba con todas las huelgas aunque no trabajaba, pero ella apoyaba todas, porque en la vida hay que luchar, porque en la vida ganan los fuertes, los que se quejan y exigen lo suyo. Porque no hay derecho que a los pobres nos quiten lo nuestro...Que seamos los pobres los que nos echemos la crisis a las espaldas mientras banqueros y políticos se van de rositas...Y yo, si, si, es verdad... Continuaba diciendo que hay que apreciar las cosas y valorar lo que se tiene. Por lo visto ella tenía un profesor en el cole que le daba buenos consejos. Porque antes si que era duro y si se luchaba. Nuestra generación siempre lo ha tenido fácil... Y yo, si, si, asintiendo y asintiendo.., Mirando alrededor, buscando un salvador, mirando como hablaba y hablaba sin escucharla ¡Por favor!¡Ahora si que voy a perder el equilibrio de verdad!.

Porque media hora de metro siendo amable con una señora que no conoces de nada y te está dando una clase de filosofía... es inhumano ¡Sobre todo a primera hora de la mañana!

De verdad que no se como la gente tienen tanta energía a primera hora de la mañana. Yo estoy fatal y no tengo ganas ni de hablar. Si veo a un conocido me fastidia que me salude y le gruño como mucho. ¡Por favor! que mala educación saludarme a primera hora de la mañana! A esas horas lo que hay que hacer es respetar la mala leche del prójimo y dejarle tranquilo con sus malas pulgas por el madrugón.

Me alucina la gente que está en plena forma a esa hora y va contando su vida, y todos los que vamos interiorizados dentro de nosotros mismo nos tenemos que enterar de todos los detalles de la pelea con el novio. ¡Por favor donde está ser discreto! Luego me fastidia muchísimo el del casco con el volumen a mil por hora, y tú escuchando el BUM, BUM, BUM. Este dentro de un año sordo y calvo, porque le maldigo yo...

Por último los que discuten a grito pelao para que todos nos enteremos ¿Pero de dónde sacan la energía?

Yo hasta que no tomo dos o tres cafés no me siento persona. Es curioso que por las mañanas me levanto y lo primero que hago es arrastrarme a la cocina a por mi cafe. Me lo tomo y me siento Asterix con la poción mágica. De gusto me elevo del suelo como en los dibujos, y al instante ya estoy preparada y despejada para lo que sea. Incluso a un día de huelga de metro.

11.- Dimito de esta vida de prisas

Hemos ido a hablar con las tutoras de los niños. Yo estaba súper nerviosa, siempre me parece que me examino de eso de ser madre. Ya me sé que todos los años suspendo y termino echa polvo porque "los padres siempre tienen la culpa", o así lo siento yo.

En mi caso unas veces pienso que tengo la culpa porque no les presto la atención necesaria o porque les presto demasiada atención. Otras porque me pasó de regañarles o porque no les digo suficientes "No" y no pongo limites apropiados. También porque les controlo mucho y no les dejo madurar y ser independientes, o porque les dejo demasiado a su aire y no les doy pautas de comportamiento. O porque pierdo el tiempo en darles explicaciones, negociando con ellos y no impongo mi autoridad o porque no les escucho lo suficiente y no entiendo su punto de vista...

Vamos, que el caso es que siempre salgo de estas tutorías con el corazón oprimido, sintiéndome la madre más mala del mundo y la culpable de todas las cosas que les pasa a mis hijos. Y no tengo ni idea de lo que debería de hacer. No entiendo nada de nada...

Pero este año ha sido distinto, increíblemente después de la charla con las tutoras estaba contenta. Quizás es que los niños van creciendo o yo voy creciendo como madre curtida y ya no me duelen tanto las cosas, o simplemente este año la profesora ha sido más compasiva conmigo... (qué mal rollo, ya hasta le he dado pena)

El caso es que al terminar con las tutorías no pintaba tan mal el panorama y encima me ha quedado clara cual es mi misión de este año: Tengo que enseñar a mis hijos a hacer las cosas bien.

Así que me he puesto manos a la obra y llevo una semana sermoneándoles con esas frases que tanto he oído mi madre. cómo: "Ya que se hace, se hace bien", "Si lo haces bien te sentirás orgulloso", "de nada sirve hacerlo rápido si es está mal hecho", "antes se pilla a un mentiroso que a un cojo", ahhhh, no,... esa no viene al cuento, pero también me la enseñó mi madre y ¡la uso mucho!...

Así, día tras día, una y otra vez, pum, pum, pum, tengo a los niños fritos, porque entiendo que el trabajo de una madre es ser pesada hasta la saciedad, y así los hijos, por no soportarte más, terminaran haciéndote caso. Por lo menos a mis padres les funcionó... En realidad yo he hecho de todo por no oír a mi padre; termine la carrera, termine mi proyecto, me saque el carnet de conducir. Todo por no oír más a mi padre que estaba todo el día pum, pum, pum. ¡No lo soportaba! Que cansino...pero, gracias papi. ¿Y sabéis una cosa? ¡ sigo haciendo lo que sea por no oírle!

Sólo que yo misma no he seguido mis propios consejos... Y la he liado pardaaa una vez más en el trabajo.

Aaayyy, la he fastidiado completamente. Ayyyy, otra vez....

¡Mierda!, eso me pasa por ir como una loca por la vida, sin pararme a meditar, a pensar en cosas, bueno en pesar en nada porque no me da tiempo.

Acabo de comprender lo que sienten los políticos cuando la cagan y no hay quien les haga reconocerlo y dimitir!  Es muy difícil asumir responsabilidades, admitir los errores, decir perdón, me he equivocado... y también el tema de dejar chupar del bote e irse dejando el chollo (bueno, esto no lo hago yo…porque no tengo la posibilidad, claro) . Jooerrr, ¡si ahora hasta entiendo a los políticos!





 

Realmente a mi lo que me apetece es no ver a nadie, no dar explicaciones, no ver mañana a mi jefe, sólo quiero meterme en la cama y esconder la cabeza bajo la almohada y que sea otro más listo y sensato que yo el que ahora me saque las castañas del fuego y resuelva los problemas. ¿Habrá alguien qué lo haga por mí? ¿Se tragaran si mañana les llamo y les digo que tengo la varicela?

Justo lo que yo les sermoneo también a los niños: "Se valiente, da la cara, reconoce tus errores...".

Venga, al menos con esto voy a dar ejemplo como buena madre valiente y responsable: Iré mañana y diré "Jefeeee, que la he liado de nuevo... me he equivocaoooooo...." y de nuevo mi jefe y mis compis, que son muy comprensivos y me habrán visto llorando por los rincones otra vez, me dirán para consolarme una vez más "quien no hace nada no se confunde, son las cosas del directo,  y de otras peores hemos salido", mientras pesarán "cabroooonaaaa, en que lio nos has metido" y sonreirán de mentirijilla.

Ufffff, ya estoy harta de que me falten mil horas al día para hacer las cosas bien y sentirme orgullosa de mi misma. Me faltan horas para trabajar con calma y poder pensar y madurar las ideas. Me faltan horas para organizarme, para leer todos los correos, para desayunar, para meditar, para atender las cosas con tranquilidad. ¡Yo sólo quiero tranquilidad1.

Sin tiempo, cada vez más trabajo, cada vez menos gente, todo súper urgente y todo para ya, esto es un aquí te pillo aquí te mato y así mismo vale. ¡Así me va!

Lo malo es que me pasa con los niños. También me falta tiempo para ellos. Hacemos mil cosas y los llevo a rastras como una loca de un lado para otro. Intentando llegar a todos los lados pero sin disfrutar nada. Siempre voy tarde, siempre agobiada. Y en casa también es igual, hay que hacer todo en las pocas horas de tarde que nos quedan; deberes, exámenes, cenas, duchas, uniformes y guerrear con ellos para que sean maduros, independientes, responsables y hagan su trabajo bien. Quizás es esto lo que me quieren decir las tutoras que no comprendo...

En fin, que yo dimito de esta vida de prisas

Pero ¿Quién va a aceptar mi dimisión?


10.-Siempre he envidiado a mi sombra



Siempre he envidiado a mi sombra. Ella tan delgada y esbelta, tan elegante y estilosa. A ella naturalmente le queda mil veces mejor que a mí la ropa que llevo.

A mi me hace barriga, se me marcan las lorzas, la ropa no tiene piedad con mis defectos. Sin embargo a mi sombra siempre le queda todo perfectamente estupendo.

Cuando voy por la calle me voy comparando con ella, no puedo evitarlo, miro los escaparates y me veo con mis chichas, mi chepa, mis ojeras, mis pelos revueltos... y cuando la miro a ella allí está, perfecta, maravillosa, sin arrugas, sin ojeras, impecablemente peinada, con la ropa maravillosa. Toda ella perfectamente negra. ¡La odio, la odio, la odio!

Y la muy jodida de mi sombra no necesita dietas. Yo he hecho tropecetasmil y nunca he logrado ser como ella. He probado la del plátano, la de las proteínas, la de la sopa de cebolla, la de los colores, la de Naturhouse, Ducan... Y siempre vuelvo a caer en los mismo: ¡En comer!. Porque está claro que lo único que me adelgaza y me acerca a mi sombra es ¡no comer na de na! Y mi me encanta comer y me gusta prácticamente todo. Que triste mi vida sin el delicioso placer de engullir.

Me sé de memoria como hay que comer sano, y como siempre ando con el propósito de adelgazar , todos los días comienzo mi dieta perfectamente; café con leche descremada y sacarina, tostada integral de queso bajo en calorías. A media mañana fruta, y de comer una lechuguita y algo asado. Las mañanas las suelo llevar bien. Como estoy muy concentrada con el trabajo no tengo ni hambre ¡Ya llevo la mitad del día conseguido!

La primera tentación es cuando llego al cole y les doy los bocadillos a los niños. Se me hace literalmente la boca agua...empiezo a ensalivar y les pregunto "Son muy grandes, ¿os los vais a comer enteros? Insisto "¿De verdad que los queréis todo?" Trago saliva, y veo como mis dos retoños dan cuenta hasta la ultima miga de sus apetitosos bocatas de tortilla de patata. Joooooo, perdí mi oportunidad de clavarle el diente. Pero es que me daba vergüenza horrible robarles los bocadillos y salir corriendo. ¡Que iban a pensar de mi en el cole!

Al llegar a casa ya estoy tocada, pero reúno toda mi fuerza de voluntad y me como un yogurt natural sin azúcar. Y bebo y bebo agua, te, manzanilla y de nuevo agua sin parar, y mastico y mastico chicle compulsivamente para intentar engañarme...

Luego llega la noche y tengo que preparar la cena... Y claro, tras la cena, quedan sobras de la cena de los niños Y...¡Que leches ya no puedo más! Entonces ya nada me detiene, es como si tomase carrerilla, me como todo lo que pillo compulsivamente. Empiezo por las sobras (Que pena, no las voy a tirar...) y me quedo con hambre... ¿Qué más como?¿¿Que másssssssssssssss?? ¡¡Hambre, hambre!!
Abro la nevera y al ataque: ¡Hay Queso! ¡Pues para dentro! Hay galletas de estrellitas ...¡Pues con el queso! Hay chocolate... ¡También para mi tripa! Un cacho de chorizo... ¿Esto pega con el chocolate?, ¡No importa! medio flan, un fué mordisqueado, unas uvas pochas, algo de puré, queda natillas, ensaladilla de ayer... Todo se mezcla ahí dentro, ¿no?, ¿Qué pasa? Y así me voy poniendo morada y más morada... La tripa se me hincha y se me hincha, más y más, y yo continúo masticado como una loca...

AAAyyyy, joooeeee, ay mi tripa. Me encuentro fatal, que mal cuerpo... ¡Claro!, con tal batiburrillo de cosas comidas en tiempo record me he zampado. ¡Ay, Ay!, que malita estoy...

¡Y qué remordimientoooooo! Así que me voy corriendo al peso.





Porque lo del peso es otra. Me peso tres, cuatro o cinco veces al día. Ya tengo un control del tema...

Si ceno patatas fritas y huevos sé que a la mañana siguiente he engordado un kilo. Si ceno un yogurt con muesli he perdido 200gr. Por la mañana peso unos 350 gr menos que al medio día. Por la tarde pedo 135 gr mas que al medio día. Si me pongo morada por la noche pedo unos 1234gr más que por la mañana...

También me conozco como poner el centro de gravedad de mi cuerpo para pesar más o menos.

Que estoy en el limite para bajar un kilo en el peso..., pues pongo los pies muy atrás y salgo el culo del peso, así tengo comprobado que en el peso sale unos cien gramos menos. También me puedo balancear a un lado y al otro. O usar la técnica de la pata coja. Luego saco la media de lo que peso en todas las posturas y me quedo con el mejor con el mejor resultado.

Pero bueno, mañana empiezo la dieta en serio...

9.-Mi pequeñin carrnet de conducir


     Por fin me ha llegado mi nuevo y pequeñín carnet de conducir: ¡Esto sí que es avance! Una maravilla de los tiempos modernos, pasar de la sábana rosa al carnet tamaño visa. ¡Ideal para mi cartera-tarjetera tamaño extra-maruja!

No sé cómo me las apaño que compró cada vez la cartera más grande y me caben menos las cosas…

Claro, ahora como te dan tarjetas descuento hasta para ir al baño. Tengo la del alcampo, promod, benethon, sprinfield, amichi, decatlón, toys’us… Y cuidadito de no llevarlas encima, que cuando descubro que me sobran 5 minutos, voy corriendo a comprar algo que necesito, me da una rabia horrorosa no llevar la dichosa tarjeta y perderme los puntos.
     También llevo encima las del médico, dentista, club deportivo, piscina, biblioteca… porque sé como empiezo el día, pero nunca sé donde lo acabo, y hay que estar preparada para todo. Esto de donde termino va surgiendo sobre la marcha: Podemos acabar en urgencias o en la piscina aprovechando una hora en blanco, o de compras, o haciendo los deberes en la biblioteca. ¡Es una aventura! En fin, que al final mi cartera es un ladrillo, pero un pelín más ligerita gracias a mi maravilloso nuevo carnet de conducir.
     Pero qué foto, ¡¡por Dios!! Si parece que tengo ochenta años, lo menos y que me he escapado de la cárcel. Y eso que me peine, me pinte, me puse maquillaje y me preparé muy bien para la ocasión. Pero nada, cada vez que lo recuerdo;¡que tarde más ridícula!
     Me fui a un sitio donde te gestionaban la renovación del carnet, incluía foto y psicotécnico. Vaya momentazo. El señor del psicotécnico no paraba de hacerme fotos, y cada cual peor.
      -  no soy nada fotogénica, ¿sabe?
      yo no paraba de decirle  a cada foto que me enseñaba con cara de pena:
     - uy,  que horror ¿podrías hacerme una más?
     - Es que no me veo…
      -Ay, no parezco yo, ¿no le parece?
      -Uff, he salido mal ¿una más?
     Vamos, hasta que el señor este se harto de mi, y al final me tuve que quedar con la que me parecía a mi abuela.
     No creo que me reconozca la guardia civil si me paran. ¿Multan por eso? A ver si van a pensar que les quiero engañar.
      - Pero miré usted, guardia, es que soy más guapa al natural…
     Y luego el test psicotécnico: No me parece nada, nada justo. ¡Eso lo aprueba con buena nota mi hijo Iván que está todo el día enchufado a las maquinitas! Pero yo, que vergüenza. Siempre se me han dado muy mal los videojuegos. Me dice el señor de antes que tengo que coger un mando con cada mano y que debo conducir una pelotita en dos carreteras a la vez. Cada vez que falle suena PIIIIIIIIIII.
      A la de una, dos y tres: PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.
     - joder, vaya mierda. Pues si que empiezo bien. Esto es cogerle el tino
     PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
     - Joder, pero es que esta pelotita se mueve mucho. Esto está mal, la PXXX pelota hace lo que le da la gana…
     PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

 
     - mierda, mierda, pero si esto lo pasan los viejos, hombre seguro que le pillo el tranqillo)
    PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
    - Me cago en …, ¡¡que no se lo pillo!!
    PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
    - Ay, ay, ay, a ver si suspendo …
    PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII 
    - Jejeje, esto se avisa y me paso la noche jugando con la DS
     PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
     -la madre que parió a la máquina infernal esta y a la mierda prueba del psicotécnico!!!).
     "FIN DE LA PRUEBA"
     Miro al señor del psicotécnico de reojo y le digo "Jejeje, ¿Lo he hecho muy mal?" Y el señor tan sieso e inmutable, sin darme una sola esperanza que consuele mi vergüenza...

En fin que lo pasé, pero con la autoestima por los suelos, y me fui de allí con el rabo entre las piernas y una mierda de foto para mi súper nuevo y pequeñín carnet de conducir.
 

campo, promod, benethon, sprinfield, amichi, decatlón, toys’us… Y cuidadito de no llevarlas encima, que cuando descubro que me sobran 5 minutos y voy corriendo a comprar algo que necesito, me da una rabia horrorosa no llevar la dichosa tarjeta y perderme los puntos!!

También llevo encima las del médico, dentista, club deportivo, piscina, biblioteca… porque sé como empiezo el día, pero nunca sé donde lo acabo, y hay que estar preparada para todo. Esto de donde termino va surgiendo sobre la marcha: Podemos acabar en urgencias o en la piscina aprovechando una hora en blanco, o de compras, o haciendo los deberes en la biblioteca. Es una aventura! En fin, que al final mi cartera es un ladrillo, pero un pelín más ligerita gracias a mi maravilloso nuevo carnet de conducir.

Pero qué foto, ¡¡por Dios!! Si parece que tengo ochenta años, lo menos y que me he escapado de la cárcel. Y eso que me peine, me pinte, me puse maquillaje y me preparé muy bien para la ocasión. Pero nada, cada vez que lo recuerdo, que ridícula tarde.

Me fui a un sitio donde te gestionaban la renovación del carnet, incluía foto y psicotécnico. Vaya momentazo. El tío del psicotécnico no paraba de hacerme fotos, y cada cual peor (no soy nada fotogénica, sabe?), y yo no paraba de decirle, uy, ¿podrías hacerme una más? Es que no me veo… Y ay, no parezco yo, ¿no le parece?, uff, he salido mal ¿una más? Vamos, hasta que el tío se harto de mi, y al final me tuve que quedar con la que me parecía a mi abuela.

No creo que me reconozca la guardia civil si me paran. ¿Multan por eso? A ver si van a pensar que les quiero engañar. Pero miré usted, guardia, es que soy más guapa al natural…

Y luego el test psicotécnico: No me parece nada, nada justo. ¡Eso lo aprueba con buena nota mi hijo Iván que está todo el día enchufado a las maquinitas! Pero yo, que vergüenza. Siempre se me han dado muy mal los videojegos. Me dice el tío de antes que tengo que coger un mando con cada mano y que debo conducir una pelotita en dos carreteras a la vez. Cada vez que falle suena PIIIIIIIIIII.

A la de una, dos y tres: PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, (joder, vaya mierda. Pues si que empiezo bien. Esto es cogerle el tino). PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII (Joder, pero es que esta pelotita se mueve mucho. Esto está mal, la PXXX pelota hace lo que le da la gana…). PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII (mierda, mierda, pero si esto lo pasan los viejos, hombre seguro que le pillo el tranqillo), PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII (Me cago en …, que no se lo pillo!!) PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII (Ay, ay, ay, a ver si suspendo …). PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII ( Jejeje, esto se avisa y me paso la noche jugando con la DS), PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII (la madre que parió a la máquina infernal esta y a la mierda prueba del psicotécnico!!!). FIN.

Jejeje, ¿Lo he hecho muy mal? Y el tío tan sieso e inmutable
En fin que lo pasé, pero con la autoestima por los suelos, y me fui de allí con el rabo entre las piernas y una mierda de foto para mi súper nuevo y pequeñín carnet de conducir.

8.-La reforma laboral

Vaya..., finalmente me afecta la reforma laboral. Yo que pensaba que me libraría...

Pues parece que no. Nos ha llegado a todos los del trabajo un correito de la empresa en el que dice algo así como "para evitar más despidos se procederá a rebajar las pagas un tanto por ciento, anular los variables y cualquier extra de los sueldos".   AAAyyyy... Y nos tenemos que alegrar porque no nos despiden a todos.

Así que me uno al grupo de todos aquellos que ganan menos y cada vez pagan más porque está todo por las nubes.

 ¡Me tocar economizar! Pero yo no se hacer esas cosas, en lo que soy un hacha es en gastar, pero no se nada de ahorrarrrrrr.  Jamás he ahorrado, quiero decir coscientemente.  El dinero se me ahorraba sólo cuando no me lo gastaba, era así de sencillo. Como mucho lo que he sabido es ¡desahorrar! Que cobramos una extra, pues un viajecito, que un variable...pues una habitación para los niños...

Esto de tener cuidado con el dinero es algo completamente nuevo para mi y rompe todos mis esquemas. Hasta ahora creía ciegamente que si una estudiaba mucho, terminaba una carrera difícil, curraba como una mula y me esforzaba mucho pues viviría sin tener que preocuparme por la pasta.  No quiero decir  rica sino tranquila.  Que esto era una verdad universal o algo así.

Pero una vez más descubro que en este mundo  no hay certezas ni verdades absolutas. ¿No estudie esto en filosofía cuando estaba en el instituto? Pues lamentablemente lo había olvidado...

Parece que últimamente ya no hay certezas de esas, de las de toda la vida, como "invertir en el ladrillo es seguro", "Currarte una oposición y ser funcionario te dará estabilidad para toda la vida", "y estudiar y trabajar mucho tiene sus frutos". Pues vaya gilipollez y engañabobos que han sido estas cosas.

Ahora no me queda más remedio que preocuparme por mi economía...¡¡AGGGG!!!  No se hacerloooo... El otro día volqué mis gastos a un excel y me tuve que meter en la cama por el mareo que me pillé.

¿Qué debo hacer? Jooo, yo no soy como mi madre que se conoce los precio de las cosas en todos las tiendas y supermercados. ¡ Si yo ni miro el precio cuando compro! ¡Yo como mucho miro si pone "ligth"!  Entonces, necesitaré ir con un cuaderno de notas apuntando precios de un sitio y otro, horas y horas de estudio metódico y gráficas de comparativas en informes de datos..., para comparar y por fin comprar. Creo que para esto no tengo la paciencia suficiente.


Quizás es mejor ir ya en plan radical directa al Lidl. Pero es que los miopes vemos mal a media luz, y en el lidl casi no hay luz, y los productos se esconden detrás de las cajas esas que los contienen porque no los colocan, andas por ahí como olvidados, de modo que yo nunca los encuentro... Pero tendré que probar eso de "la calidad no tiene precio", o era ...¿"no hay calidad con este precio"?

Si, si... os reís. A vosotros os parece fácil, pero a mi me parece un mundo. ¡Yo donde pongo el ojo pongo la visa!
¿Cómo voy a poderme contener cuándo vea en un escaparate algo que me mole? Voy a tener que ir a un grupo de desintoxicación consumista. ¿esto existe? ¿No? Ummmm....., ¡podríamos montar un negocio!


Lo que más me fastidia de todo esto es la sospecha que me ronda por la cabeza y es que no creo que estén tan mal. Por los correos que nos mandan continúan teniendo miles de millones de ganancias, pero parece que no es suficiente para los objetivos europeos u los bolsillos de los accionistas.

Estoy hasta las narices de esta gente de la bolsa y estos dichosos peces gordos que no dejan de pensar es ser más ricos, más ricos y ganar más y más, y son tan canallas que no tienen ningún escrúpulo en cargarse un país y hundir en la miseria a las familias  que viven en el.  Y todo por más dinero. Odio el dicho el dichoso dinero.

¿Dónde están los empresarios honrados que se preocupan por su plantilla? ¿Dónde están los políticos decentes que hacen leyes gustas? Hoy nos hemos enterado que la policía les vincula cuentas en Suiza a Artur Mas y Jordi Pujol. ¡Pero qué vergüenza! ¿Y a está gente que sólo les preocupa chupar y chupar del saco no se les podría embargar las cuentas? Seguro que de este modo el gobierno recuperaba un buen pellizco de dinero que se han robado estos señores.  ¡Si fuera un pobre señor de la calle seguro que ya le habrían quitado hasta los calzoncillos! Ya comprendo porqué matan por quedarse en sus cargos…  Este país es penoso. Seguro que después les votamos y todos seguimos como si nada.


7.-Cuento del corazón


Tengo la cabeza como un bombo.  me va a dar algo malo, malo de verdad con estos dos enanos gritando. Uff, voy a contar hasta diéz...uno, dos, tres...

- ¡¡Maaaaamaaaa!! ¡¡Iván me está pegando!!¡ Dice que le quieres más a él! ¿A qué no? ¿A qué me quieres más a mi?
- ¿Es qué no podéis dejar de pincharos y pelearos?

No puedo más... Ahora están peleando a ver a quien quiero más...

-A ver..., niños os voy a contar una historia a ver si ya me dejáis en paz y comprendéis que os quiero muchísimo a los dos y también ahora mismo os regalaría al primero que pasara por aquí, porque hoy me tenéis hasta el moño.  A ver niños, calladitos que os cuent la historia:

Andaba yo por la vida con un corazón de lo más normal y vulgar en mi pecho, no tenía nada especial, era como el de todos los demás, siempre latiendo, siempre bombeando sangre.

Cando de pronto conocí a un jovencito desgarbado, alargado y de brazos interminables, y sorprendentemente ese corazón se lleno, se lleno y se lleno a rebosar de amor. Y no quedó ningún espacio ya en él vulgar ni corriente. Era el corazón más rebosante y brillante de felicidad de todos los que conocía.





Pasó el tiempo y me creció la tripa; me venía Iván. Yo estaba muy preocupada, no dormía por las noches, porque mi corazón estaba hasta las trancas. ¿Cómo iba a querer a mi hijito si ya no tenía sitio?

Entonces nació Iván y sorprendentemente mi corazón creció, creció y duplicó su tamaño, y se llenó completamente de amor por mi bebe. Ahora era el corazón más grande, rebosante y brillante de felicidad de todos los que me rodeaban.

A los años de nuevo me creció la barriga; llegaba Raquel. De nuevo me preocupé, no dormía por las noches, mi corazón estaba lleno, seguramente crecería, pero ya no me cabría en mi cuerpo. ¿Cómo podría querer a mi hijita si mi corazón no crecía porque no cabía en mi cuerpo?

Entonces ocurrió de nuevo algo sorprendente, mi corazón creció, creció y se duplicó. Y mi cuerpo para contenerlo creció, creció y se duplicó también. Ahora tenía el corazón y el cuerpo más grande, rebosante y brillante de felicidad.

- Y por esto hijitos míos mama está gorda y tiene el culo gordo...


6.-Llego tarde a trabajar


Un día más llego tarde a trabajar, no se como lo hago pero siempre llego unos 5 minutos tarde, podrían ser 5 minutos antes, pero no, no hay manera, no lo consigo, de nuevo tarde. Bueno al menos no he pasado la franja infranqueable de menos cuarto, eso si que es malo porque me pilla el súper jefazo y eso es muy, muy maaaaloooo

-Hola, hola, buenos días, por fin he llegado yo, ya estamos todos, ¡Ale a trabajar!

Pero la veo, allí está, ella, la víbora, pendiente de la hora que llego, las veces que voy al baño y la hora en que me voy. Imagino que controla hasta cantas veces pestañeo delante del monitor. Tenía que ser mujer... Y es que las mujeres somos las peores, lo tengo comprobadísimo. Somos unas envidiosas, cotillas, mandonas, controladoras y trepas.

Y es que la mujer que sube mucho es a costa de mucho esfuerzo, de renunciar a muchas cosas, de darlo todo por el curro, sacrificar tanto... que no entienden que otra no lo haga. No entienden que otra elija la familia, la vida, el tiempo propio al trabajo. Que lástima porque yo así lo hice...Así que con ésta me llevo fatal.

En fin, que sintiendo la miradita venenosa en mi chepa me siento en mi sitio y trato de esconderme detrás del monitor hundiéndome en la silla. Abro el PC, y ...¡miles de correos! Ufff, esto es un infierno. Lo malo de ver tantos correos es que me aturullo. Así que empiezo "pito, pito golgorito..." , "este si, este no, este me lo quedo yo..." y al final se me traspapelan, se me colapsa el servidor, me equivoco, borro los que no quiero, y de almacenar de un modo razonable ni intentarlo. ¡Yo los almaceno por meses! Luego me llaman los pobres y me dicen, si te escribí un correo, y yo les pregunto de qué mes, y luego les digo un "ay lo siento, ese mes lo borré por error", así que nada...

Pasado el trago del correo, llegan las noticias... Con la última migración que he orquestado he dejado unos cuantos señores sin su internet: Unos miles...

La primera vez que la lie parda lloraba por los rincones, y mis compis me consolaban diciéndome "no te preocupes que te acostumbraras..." ¡Y lo curioso es que así ha sido!

Ahora me cargo clientes a tutiplén y tan feliz.

El que más sufre es mi padre, porque uso su línea para mis pruebas y le tengo loco... Luego el pobre dice, es que no he hecho nada pero esto no va... Y yo, laralalalaralalarito...

Menos mal que no soy médico, un error de los míos solo deja a un tío sin ver sus páginas guarrillas, menos mal...todos los días doy gracias por ello.

Lo malo es cuando tengo que crear algo nuevo...Uff, eso si que es difícil ...¡porque tengo que pensar!. Eso son palabras mayores. Sinceramente creo que he ido perdiendo neuronas, porque intento concentrarme y me disperso y al final me busco cualquier escusa... mmmmmmmm, tengo correos por leer, tengo que llamar a Miguelito, voy a romper unos routers, que sueño...me voy al baño a dormir un ratito.

Y es que en este curro la gente es muy lista y piensan mucho, inventan cosas, solucionan problemas, crean proyectos, controlan recursos...Es muy, muy complicado y tedioso. Yo tengo una teoria, cuando era más joven y tenia neuronas suficientes para parecer una tía inteligente y engañé a alguien. Desde entonces vivo de las rentas...

Aunque eso si, soy como una hormiguita, trabajo, trabajo, trabajo, y ni me levanto a hacer pis (solo para dormir), ni na de na. Sin comer, sin beber, ahí, machacando líneas de internet; una, dos,...mil!

Lo mejor de mi curro, y lo que más me divierte es hablar por teléfono. Cada día es una sorpresa, porque nunca se quien me llama, ni de qué me habla ni que rollo le voy a meter. El colmo son las audios donde todos hablan y hablan y nadie sabe de que habla...el caso es decir alguna chorrada con un tono de voz que parezca que entiendes mucho. Al principio estas voces me intimidaban, aunque yo sabia las cosas si estas voces decían lo contrario con tanta convicción, pues yo me lo creía. Al final le he pillado el truco, pero me costó. Ahora juego y me los imagino por su voz: Este es viejo, este gordo, este calvo, este tonto, esta una escuchimizada, y esta otra debe tener el culo grande...

La ultima hora es una carrera contra reloj, porque en una hora quiero dejar todo cerradito y corro, corro y hago todo lo que no logre hacer en toda la mañana, y miro el reloj cuarto, uff,  la hora de seguridad para llegar tranquila al cole, y vente, aun llego, y media! esto en el limite, ya salgo ... Y llega mi jefe...Susana, antes de irte te cuento que... GUUUAAAAAAAAA, es mi sino, ya llego tarde al cole. Podría llegar cinco minutos antes, pero no llegaré 5 minutos después y los niños me cantarán la cartilla por ser los últimos en ser recogidos.

5.-Cuarentañera






Hoy me he levantado pensando, Uff, me he librado por un año de esas cosas de la crisis de los cuarenta y la depre que les da a los cuarentones y tonterías varias.

¡Vaya palabrita más fea! CUARENTONES. Hay que tener mala idea para inventarla. Yo estoy convencida que para nuestra generación debería ser carentañeros. Porque los cuarenta de ahora son como los 20 de antes. Cuarentones implica connotaciones que no existen ahora. Para mi, toda la vida una cuarentona es una señora vieja con traje feo y pelo recogido malamente, triste, acabada.... ¿Quien es ahora así a los cuarenta?

 A mi llamarme cuarentañera que me gusta mucho más y me pega a mi mentalidad y a como me siento. Una casi cuarentañera con mentalidad infantil, que aun no pilla las bromas pero que disfruta de la vida. ¿O es ese el problema de los cuarentones que quieren ser cuarenteño, pierden los papeles y les da lo dela crisis?

Esto me ha traído a la mente la primara vez que un niño me dijo "señora, me puede decir la hora???" AGGGG, ¿¿SEÑORA?? No, no, niño, ¡pídesela a tu madre!!. El pobre niño se quedaría pensando que SEÑORA más borde...

Me ha ido al espejo, me he mirado y la verdad es que me he visto igual que cuando unas horas antes tenia un año menos. ¡que cosas! Pero ya voy notando ciertos detalles que me fastidian un poquitín: Ahora me tengo que pintar siempre la línea de las pestañas para verme ojos. Y toca teñirse una vez al mes. Me ha salido una mancha solar muy horrorosa y además hay cosas que se caen... Que asqueroso es esto de la gravedad a los casi cuarenta.

El cuerpo tampoco es igual que antes. Antes salía el viernes, sábado y Domingo y no pasaba nada. Me levantaba más tarde y ya está. Ahora salgo un día y tardo tres en recuperarme.  Como coma o beba más de la cuenta tardo una semana en recuperar mi estómago. Como se me tuerza un pie, paso un mes con dolores, cuando antes se me torcían a diario los pies para cada lado y no me pasaba nada (siempre he sido un poco patosilla). En fin los años pasan, pero aun quedan muchas cosas por vivir y muchas más por hacer.

Pero como aun me queda un año para entrar en crisis..., bueno me refiero en otra crisis, la personal, me he ido a la pastelería de Quevedo, me he liado a comprar los bollos que más me gustan (que por supuesto tienen miles de calorías) y nos hemos puesto morados, con  mucha alegría, mi compis y yo en el curro. Lo bueno también de hoy es que me han dado muchos besos. Me encanta que las personas que tanto quiero me den muchos besos. Ha sido un buen comienzo de mis casi cuarenta años...
 iones qe no existen ahora. Para mi toda la vida una curentona es una señora vieja con traje feo y pelo recojido malamente, triste, acabada.... ¿Quien es ahora así a los cuarenta?

A mi llamarme cuarentañera que me gusta mucho más y me pega a mi mentalidad y a como me siento. Una casi cuarentañera con mentalidad infantil, que aun no pilla las bromas pero que disfruta de la vida. ¿O es ese el problema de los cuarentones que quieren ser cuarenteño, pierden los papeles y les da lo dela crisis?

Esto me ha traido a la mente la primara vez que un niño me dijo "señora, me puede decir la hora???" AGGGG, ¿¿SEÑORA?? No, niño, pidesela a tu madre!!. El pobre niño se quedaría pensando que SEÑORA más borde...

Me ha ido al espejo, me he mirado y la verdad es que me he visto igual que cuando unas horas antes tenia un año menos. ¡que cosas! Pero ya voy notando ciertos detalles que me joden un poquitin: Ahora me tengo qe pintar siempre los ojos para verme ojos. Y toca teñirse una vez al mes. Me ha salido una mancha solar my cabrona y además hay cosas que se caen... Que jodido es esto de la gravedad a los casi cuarenta.

Pero como aun me queda un año para entrar en crisis..., bueno en otra crisis,no? la personal, me he ido a la pastelería de Quevedo y me he liado a comprar los bollos que más me gustan y que por supesto tienen miles de calorias y nos hemos puesto morados con alegría mi compis y yo en el curro y me han dado muchos besos. Ha sido un buen

4.-Llevo fenomenal lo de no dormir




Menos mal que he pillado sitio en el metro estoy que me caigo de sueño…  
Pero lo llevo fenomenal, eso de no dormir. Ayer entre acostar los niños, preparar lo de hoy, ver la serie que me mola hasta las tantas, cumplir con el maridito (si alguna vez cumplimos, ¡¡es verdad!!, qué incrédulos), ahora la niña tiene sed, ahora me meo yo, ahora me he desvelado… y cuando por fin, que bien me dormí... ¡Dios el despertador! ¡Maldito cambio de hora! Pero al menos tengo sitio en el metro. Y lo llevo fenomenal, lo de no dormir lo llevo muy requetebiennnnnnnzzzzzzzzzzzz...

 



Uy, que vergüenza,  se me cae la baba encima del señor de al lado. Pero si, si, llevo fenomenal el no dormir… solo necesito mantener los ojos cerrados y la cabeza rectaaaaaaaaazzzzzzzzzzzzzzzzzzzz… sólo necesitozzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz……..no hay maneraaaaaaazzzzzzzzzzzzzzz de mantener rectazzzzzzzzzzzzz no echar la babaaaazzzzzzzzzzzzzzzzz lo llevo fenomenal lo de no dormirrzzzzzzzzzzzzzzz…
En el curro también llevo fenomenal lo de no dormir. Hoy workshop de esos, en inglés, que guay: El truco es poner cara de estar esterándote de lo que cuentan mientras te duermessssszzzzzzzzzzzzzzzz …
También ayuda una postura como de pensando, y mi técnica preferida: Me voy un ratito a dormir sentada en la taza del WC. ¿Nunca lo habéis probado? ¡Pues son unas siestecitas de lo más gratificantes! Pero no creáis, llevo fenomenal lo de no dormirrrrrrrrrrrrrrrzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

3.- La cumbre del próximo

"La cumbre del próximo 18 de Octubre será muy importante para España. Rajoy irá a recodar a sus socios comunitarios los compromisos adquiridos la pasada...."

Uff, que horror esto de despertarme un Lunes con Rajoy es lo peor del mundo.
-Ummmmm, ¿Estás despierto?¿Qué hora es?
-Son menos cuarto, aun tenemos 15 minutitos para dormir
Umm, este es el mejor momento del día, calentita, acurrucadita y agarrada a las chichas de mi maridín. ¡Que gustazo!

"Merkel defenderá la nueva solución económica..."

Madre mía, ¡esto es insufrible! ¿Es qué no se habla hoy de otra cosa?
-Ummmm, ¿Qué hora es?
-Ahora son menos diez, un ratito más...
Ay, que gustito, un poquito más en mi camita mulliditaaaa...

"El banco europeo  asegura que la crisis en España empeorará el próximo año..."
Ay, por Dios, ¡No puedo más!
-¿No puedes apagar eso? Me está amargando el despetar, vaya mierda de noticias, ¿no?
-Vale, dentro de cinco minutos nos despertamos.

ZZZZZZZZZZZZZZZZZ



Una sombra delgadita se mete en mi cama a mi lado debajo de las mantas.
-Mami, ¿Me dejas un sitito?
-Ummm, tesoro...pero..., ¿ya te has despertado? Si es muy pronto... ¿O no?¡Agggg! ¡Nos hemos dormido!!!
-Dios, ¡son las ocho y media!
-Coño, coño, coño ¡Que no llegamos!
-Vamos, vamos, vamos,¡todos para arriba!
-Venga, venga, venga, a desayunar. Todos corriendo a la cocina.

Y voy habitación por habitación arrastrando niños dormidos a la cocina.
Para uno cereales Lyon con leche fría, para otro vaso de leche ardiendo con cereales en un bol aparte secos, para mi café con una gota de leche con sacarina, para el padre.... ¡¡que se sirva solito!!

Joooooo, ayer estaba muy cansada y me dio pereza preparar la ropa de los niños. ¿Por qué siempre pasa? A ver, la camiseta...parece un higo en la cesta de la ropa para planchar, los pantalones del chándal, bragas, calzoncillos, calcetines... ¿Dónde están los zapatos? Debajo del sofá, ¡seguro!

Uff, uff, voy corriendo de un lado para otro, haciendo camas para abrir los armarios, porque las habitaciones de mi casa son tan canijas que hay que hacer y cerrar la cama para poder trajinar a gusto en el armario.  Puedo intentar meter un brazo por la rendija del armario que se abre con la cama bajada, pero es imposible abrir los cajones... Así que me toca hacer las camas, que por la mañana es un rollo horrible, pero por las tardes cuando vuelvo a casa lo agradezco de todo corazón. La casa parece algo presentable, aunque la pila esté llena de cacharros, y los baños estén empantanados. Con no mirar ahí... ¡Porque hay que priorizar para sobrevivir!  Y yo ya he priorizado: La casa me importa un comino...bueno, a veces lo logro...

En fin, que ya he conseguido toda la ropa de los niños. A saber por dónde andan los jodidos zapatos, que no aparecen...
-Mamaaaaaaaaaaaaaaa, ¡Estos calcetines pican!
-Mamaaaaaaaaaaaaaaaaaa, ¡hoy no tengo chándal que no te enteras!
-Mamaaaaaaaaaaaaaa, ¡la camisa está tiesa!
-Mamaaaaaaaaaaaa, ¡el pantalón está helado!
-Susanaaaaaaaa, el agua, no abras el agua que me sale helada en la ducha!
-Ay, ay, voy, voy,voy

-Venga, venga, vengam al baño, a lavarse dientes, manos, cara...
-Eh, ¡tú! ¿Dónde vas?¿Te has peinado?
-Vamos, vamos, vamos, las mochilas, abrigos, ¡esperar! ¡los desayunos!, el bocata de la merienda.
-¿Has metido la maya para batuka?
-¿Has cogido el trabajo de cono?
-Ale, ale, ale suerte en el examen.
-¡Adios familia! ¡Besitos! ¡Os quiero muchos a todos!

Se van y me quedo en camisón, bata y zapatillas a las nueve menos cinco, con pelos de loca, la cocina empantanada, el pasillo lleno de ropa tirada y completamente agotada. Lo peor que entro a las nueve y media a trabajar: ¡Otra vez llego tarde!

Dicen en no sé qué estudios que para un porcentaje muy grande de mujeres la hora de mayor estrés es de 8:00-9:00. ¡¡Me parto!!

2.-¿Por dónde empezar?

Como no he estudiado nunca esto de escribir, ni técnicas de narración, ni na de na, y encima soy una chica de ciencias, pues no tengo ni idea de cómo empezar un blog.

¿Cómo empezar? Pues imagino que lo educado es presentando a los personajes. Pues que casualidad que mi personaje principal ¡soy yo!   Anda que...Vaya egocéntrica, ¿ no?
Pero tiene una explicación sencilla, y es que lo que mejor conozco es mi propia vida. Que le vamos a hacer; no se de historia, ni geografía, ni misterio, ni ciencia ficción   ni de los temas que van los bestseller (que pena). Solo se de lo que me pasa día a día, en mi cuidad, con mi familia, amigos, compañeros...   No es que sea interesante, pero en fin, es lo que hay.

Así que voy a hacer un mezcla de lo que me pasa cada día, de las cosas que me han pasado y otras que he deseado para escribir historietas medio actuales, medio pasadas  y medio inventadas  e intentar divertirme con vosotros un rato. Así que no os creáis todo lo que escribo, porque puede no ser verdad... o si!, jajajaja

Estas son las historias de  hay una mami, medio loca, despistada, con dos niños a cuestas para todos los lados, que intenta hacer bien el trabajo, bien la casa, bien de madre, bien de hija, bien de esposa...

Uff, demasiadas cosas para hacer bien...   Bueno, me quedo con el "por los pelos y tirando, ¿no?"
Eso si, intento ver el vaso medio lleno y arreglar las cosas que estropeo lo mejor que puedo, que tampoco es poco. Y sobre todo intento reírme mucho y echar humor al día a día, ¡ya solo por supervivencia!

Así que mi personaje es una mami trabajadora en los madriles, que vive en Alcorcón y trabaja en Quevedo.
Que tiene dos niños pequeñines, un marido que trabaja sin parar, unos abuelos apagafuegos, y unos cuantos buenos amigos. Que le mola ir con su coche para allá y acá, sufre el metro, le encanta hablar por los codos, comer chocolate y pipas tijuana, llorar con las pelis noñas y disfrutar, sobre todo disfrutar con las cosas pequeñitas de la vida.

Pues eso, que esa soy yo.